Xalapa, Ver., 28 de octubre de 2026.- Familiares de Ingrid Azul Alarcón Valdés, joven de 18 años que murió tras ser atropellada en noviembre de 2025 en el bulevar Xalapa-Banderilla, exigieron justicia y la pena máxima para el conductor señalado como responsable, ante el temor de que pueda quedar en libertad en los próximos días.
Mario Alarcón Hernández, padre de la joven, pidió que el acusado permanezca en prisión y reciba una sentencia de hasta 10 años por el delito de homicidio culposo, además de cubrir la reparación del daño.
“Queremos que siga en la cárcel, que pague con la pena máxima y que nos pague todos los daños”, expresó durante una manifestación.
Recordó que los hechos ocurrieron el 1 de noviembre de 2025, a la altura de la zona conocida como El Gallito, cuando, según su versión, el conductor invadió el carril contrario, atropelló a Ingrid Azul, quien viajaba en una motoneta, y huyó del lugar.
El padre relató que personas que presenciaron lo ocurrido siguieron al conductor y lograron detenerlo en la zona de El Fresno.
Posteriormente, familiares y ciudadanos se movilizaron para exigir que fuera localizado y presentado ante las autoridades.
La familia señaló que inicialmente solicitó que el caso se investigara como homicidio doloso; sin embargo, la Fiscalía determinó procesar al acusado por homicidio culposo.
Una de sus principales preocupaciones es que la medida cautelar de prisión preventiva vence el próximo 5 de noviembre, por lo que temen que el señalado pueda recuperar su libertad antes de que concluya el proceso judicial.
Alarcón Hernández indicó que ya se han celebrado tres audiencias y que el juicio continuará en los próximos días. También manifestó su inconformidad por el trato que, aseguró, han recibido de personas cercanas al acusado, aunque aclaró que no han sido amenazados.Por su parte, Dominga Valdés Timoteo, madre de Ingrid Azul, recordó que su hija había terminado la preparatoria, trabajaba paseando perros y tenía planes de estudiar Medicina Veterinaria para ayudar a los animales.
“Nos destruyó la vida ese señor. Ella era muy alegre, se apagó la casa. Se apagó completamente, ya no está la niña que sonreía, que llegaba gritando ‘mamá, ya llegué’. A mí me está matando este dolor”, expresó.
La familia reiteró que continuará exigiendo justicia por la muerte de Ingrid Azul y que el responsable enfrente las consecuencias legales correspondientes.

