Por Patricia Barradas
Xalapa, Ver., 12 de octubre de 2026.- El diputado local y Comisionado Político Nacional del Partido del Trabajo, Ramón Díaz Ávila, consideró que la permanencia de Roberto Ramos Alor al frente de la coordinación estatal del IMSS – Bienestar en Veracruz continúa afectando la imagen de la Cuarta Transformación, en medio de los reclamos de trabajadores de la salud por la falta de medicamentos y las condiciones en las que desempeñan sus labores.
“Yo creo que nos sigue perjudicando la figura de Ramos Alor en esa institución como 4T”, declaró.
Cuestionado directamente sobre si considera que el funcionario debe dejar el puesto, el diputado respondió que esa petición ya la han planteado anteriormente, “¿Entonces, que se vaya? Ya lo hemos pedido”, expresó.
El legislador sostuvo que quienes ocupan cargos administrativos en las instituciones de salud deben cumplir con el perfil requerido, esto no justifica que se maltrate, ofenda o menosprecie al personal médico y de enfermería.
En referencia a los señalamientos contra Ramos Alor por su trato hacia los trabajadores, Díaz Ávila afirmó que las inconformidades del gremio repercuten en la percepción que tiene la ciudadanía sobre los servicios médicos, son los doctores y las enfermeras quienes enfrentan directamente las quejas de los pacientes cuando no reciben la atención o los medicamentos que necesitan.
“Para ser un administrador, un director, un encargado de IMSS – Bienestar cumple el perfil, pero no puedes maltratar ni menospreciar a tus trabajadores”, expresó.
El representante del PT insistió en que los reclamos del personal sanitario no deben minimizarse, particularmente cuando existen inconformidades por la manera en que se conduce la administración de los hospitales y por las dificultades para garantizar el abasto de medicamentos.
Díaz Ávila, puso en duda los criterios con los que se designó a parte del personal directivo durante la transición de los servicios estatales de salud al esquema del IMSS – Bienestar.
Explicó que antes del cambio institucional, algunos hospitales estaban bajo la dirección de personas cuya trayectoria correspondía al ámbito político y no necesariamente al sector sanitario, varios de esos perfiles permanecieron en sus puestos después de la incorporación al nuevo modelo.
A su juicio, esta situación ha generado inconformidad entre trabajadores de la salud, quienes cuestionan que algunas personas encargadas de administrar los hospitales carezcan de experiencia específica en el funcionamiento de los servicios médicos.
El diputado consideró que los puestos administrativos deben ser ocupados por personas con preparación profesional acorde con las responsabilidades que desempeñan.
En ese sentido, planteó que las instituciones deberían considerar a profesionales con formación certificada en lugar de privilegiar contrataciones de menor costo sin garantizar que las personas seleccionadas tengan la preparación necesaria.
“Hoy hay especialidades, médicos generales se especializan en ser administradores de hospitales, pues que esos nuevos doctores con esa especialidad sean los que cubran”, manifestó.
Añadió que la administración de una unidad médica requiere conocimientos que van más allá de las tareas burocráticas, debido a que las decisiones sobre insumos y medicamentos tienen consecuencias directas en la atención que recibe la población.

