A unos días del 21 de marzo, los pasillos se llenan de personas que buscan algo más que flores: buscan un detalle que diga “te quiero”, “te pienso” o “estoy contigo”.
Cada ramo lleva consigo ilusión, esperanza y ese deseo de hacer sonreír a alguien especial en el inicio de la primavera
Porque regalar flores amarillas no es solo seguir una tradición… es compartir un poquito de luz.
¿Para quién serán las tuyas?


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